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COMENTARIO
TRABAJO ORIGINAL
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Termoterapia
transpupilar en neovascularización subretiniana oculta secundaria a degeneración
macular asociada a la edad
Dres. Salinas Alaman y Cols.
ASEO - 2002
La Termoterapia transpupilar
(TTT) es empleada en oftalmología desde que en 1995 fuera utilizada como
complemento de la braquiterapia para el tratamiento de los melanomas coroideos
(1). Más recientemente se ha propuesto su aplicación en el tratamiento
de la neovascularización subretiniana (NVSR) de la degeneración
macular asociada a la edad (DMAE) (2).
Los primeros resultados publicados han sido prometedores (2,3). Todavía
hay disponibles estudios randomizados que incluyan un elevado número
de pacientes tratados.
La TTT ha probado claramente su utilidad en el tratamiento de los melanomas
coroideos. El empleo de esta técnica para el tratamiento de la NVSR asociada
a la DMAE ha sido más reciente. El primer estudio piloto publicado por
Reichel y cols en 1999, propone la utilización de TTT en pacientes con
NVSR oculta afectos de DMAE. Los resultados que ofrece son alentadores (19%
mejoría y 56% estabilización), en un grupo de 16 casos que presentaban
NVSR oculta. Posteriormente son pocas las series publicadas, aunque se destaca
la serie de Newsom y cols. (Br J Ophthalmol 2001; 85:173-178) que incluye 44
ojos con NVSR tanto clásica (67% estabilización), como oculta
(13% mejoría y 59% estabilización) (3). En dicha serie se empleó
láser tipo diodo (810 nm) con tamaño de spot de 0,8 - 3 mm, con
un tiempo de duración de 1 minuto. El poder varió entre 250-750
mV, en un área determinada, sin visualizar cambio de coloración
o una ligera coloración grisácea de la retina, resulta aconsejable
realizar una emisión de prueba en una zona alejada del centro de la mácula,
para ver cómo se comporta la retina en cada caso concreto.
El mecanismo de acción, no está totalmente dilucidado. Es claro
que lo que se consigue es elevar moderadamente la temperatura intralesional,
entre 4 y 9º C (en contraposición a los 40°C de la fotocoagulación
tradicional). De esta manera se confinaría la acción al sitio
de aplicación o más próximo a él. Sin embargo, se
proponen diversas alternativas para explicar la acción de la TTT. Una
de ellas es que la elevación de la temperatura produce alteración
de las proteínas y modificaciones en el flujo sanguíneo coriocapilar
(histológicamente se ha demostrado trombosis intravascular). Por este
mecanismo se lograría el cierre rápido de capilares, evitando
la liberación de citoquinas y radicales libres que provocarían
una cicatrización mayor a lo observada con esta técnica.
En el estudio presentado por Salinas Alamán y cols, en Archivos de la
Sociedad Española de Oftalmología, noviembre de 2002, el objetivo
fue evaluar la eficacia de la termoterapia transpupilar (TTT) como tratamiento
de la neovascularización coroidea (NVC) en la degeneración macular
asociada a la edad (DMAE). Realizaron TTT en 10 ojos (8 pacientes), con neovascularización
coroidea de comportamiento oculto en la angiografía fluoresceínica
o mínimamente clásica. La TTT se practicó mediante un láser
diodo (810 nm). Tres de los casos tratados mejoraron tanto en agudeza visual
como desde el punto de vista angiográfico. Lograron estabilizar el cuadro
en cuatro casos. La evolución fue desfavorable a pesar del tratamiento
en tres de los casos.
En dos de los casos que mejoraron, se había realizado terapia fotodinámica
sin buenos resultados. En otros dos de los cuales no se obtuvo mejoría,
presentaban un importante desprendimiento del epitelio pigmentario. En el otro
caso con resultados desfavorables se aprecia un evidente sobretratamiento, según
los autores.
Dada la escasa experiencia, casuística y de seguimiento, es difícil
actualmente intentar establecer pautas claras de indicaciones. El citado trabajo
maneja un número pequeño de pacientes, pero a la vez plantea interrogantes
acerca de los posibles factores que pudieran influir en el pronóstico
y las perspectivas de esta prometedora e inicialmente alternativa terapéutica.
En cualquier caso, consideramos que los parámetros recomendados para
realizar TTT en NVC, probablemente deben ser revisados, y estudiados en nuevos
estudios, teniendo en cuenta una estricta categorización de los grupos
a estudiar, de modo tal de reducir los numerosos sesgos existentes en la actualidad.
Se desarrollaría así, no sólo una nueva modalidad terapéutica,
sino también un complemento necesario para la terapia fotodinámica,
tan cuestionada en los últimos meses.
Bibliografía