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TRABAJO
ORIGINAL
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Resultados
obtenidos en endoftalmitis postquirúrgicas agudas en relación
al tiempo de inicio terapéutico
Fernando
Pellegrino, Ricardo Brunzini, Florencia Lanzani,
Constanza Vivone, Oscar Lombardini
Hospital Oftalmológico Santa Lucía
pelllegrino@yahoo.com
- connievivone@fibertel.com.ar
Resumen
Objetivo:
analizar diversos factores pronósticos relacionados con los resultados
obtenidos en el tratamiento de las endoftalmitis post-quirúrgicas agudas,
secundarias a cirugía de catarata mediante punción vítrea
y/o vitrectomía. Métodos: el presente estudio se realiza en forma
retrospectiva sobre 20 casos de endoftalmitis postquirúrgicas agudas
secundarias a cirugía de catarata, en los que se practicó punción
vítrea y/o vitrectomía según el caso; más inyecciones
intravítreas de antibióticos (vancomicina / ceftazidima o amikacina);
antibióticos y corticoides, sistémicos y tópicos.
Resultados: los gérmenes aislados fueron:
Staphilococcus epidermidis 7 casos ( 35%)
Streptococo 3 casos (15%)
Clostridium 1 caso (5%)
Pseudomona 2 casos (10 %)
Cultivos negativos 7 casos (35 %)
De los veinte casos tratados la agudeza visual a los 120 días fue igual
o superior a 0,5 en 5 pacientes (25%). Dos casos requirieron la evisceración
luego de una segunda vitrectomía. Conclusiones: el conocimiento actual,
en relación a la prevención, diagnóstico y tratamiento
de las endoftalmitis postquirúrgicas ha hecho que el pronóstico
de esta complicación devastadora haya mejorado sustancialmente en la
última década.
La puesta en marcha de las medidas tendientes a la profilaxis, deben ser exaustivas
y una vez instaurado el cuadro deberá tenerse en cuenta que si bien la
vitrectomía y la punción vítrea constituyen armas terapéuticas
de gran importancia, no son curativas por sí solas y peor aún
si no son utilizadas con la celeridad que el cuadro requiere.
Summary
Objective: to analyze the diverse factors presage related with the results obtained
in the treatment of the acute post-surgical endophthalmitis, secondary to cataract
surgery by vitreous tap or vitrectomy. Methods: the present study is carried
out in retrospective form on 20 cases of endophthalmitis secondary acute post-surgical
endophthalmitis,
Results: the isolated germs were: Staphilococcus epidermidis 7 cases (35%),
Streptococcus 3 cases (15%) Clostridium 1 case (5%), Pseudomona 2 cases (10%),
Cultivations negative 7 cases (35%). Of the twenty treated cases the visual
acuty to the 120 days went equal or superior at 20/40 in 5 patients (25%), two
cases required the evisceración after a second vitrectomy.
Conclusions: the current knowledge, in relation to the prevention, diagnosis
and treatment of the endophthalmitis has made that the one predicts of this
devastating complication it has improved substantially in the last decade.
The prophilaxis of the endophthalmitis must be exaustive, and once established
the diagnosis , it should be known that, although the vitrectomy and the vitreous
tap are therapeutic weapons of great importance, they are not healing as only
treatement .
Worse even if they are not used with the velocity that the case requires.
Introducción
Se denomina
endoftalmitis a la infección intraocular severa, asociada a disminución
de la agudeza visual, presencia de células en cámara anterior
y/o posterior, hipopión y otros signos graves de inflamación.
La endoftalmitis aguda secundaria a la cirugía ocular es una de las complicaciones
más graves que pueden suceder.
Una vez desencadenado el cuadro infeccioso, el pronóstico visual es malo
a pesar del tratamiento, en casi el 60% de los casos; y el abanico de secuelas
es muy amplio: desprendimiento de retina, membranas retinianas, proliferacion
vitreo retinal, maculopatías residuales, etc. Puede en ocasiones resultar
necesario eviscerar el globo ocular. (1)
Material y Métodos
El Hospital
Oftalmológico Santa Lucía resulta referencia nacional de derivación
oftalmológica .
En el presente estudio describimos 20 casos de endoftalmitis postqurúrgicas
agudas atendidas durante el período Noviembre 2001/Febrero 2003. Una
vez diagnosticada la endoftalmitis por los signos clínicos que presentaban
los pacientes, se realizó tratamiento quirúrgico en todos los
casos.
A su vez todos recibieron como terapia complementaria a los procedimientos vítreos,
antibioticoterapia sistémica, inyecciones subconjuntivales y colirios
fortificados, mínimo 4 días en todos los casos. (ver Tabla 2)
Resultados
En el presente
estudio se han incluido 20 pacientes diagnosticados con endoftalmitis post-quirúrgicas,
secundarias a cirugía de catarata, de las cuales trece (13) fueron realizadas
con la técnica de facoemulsificación y siete (7) mediante la técnica
extracapsular.
En la Tabla 1 podemos observar los datos clínicos de la serie estudiada.
Según el sexo, siete (7) casos fueron mujeres (35 %) y trece (13) hombres
(65 %). La edad media de los mismos fue de 65,7 años. Cinco pacientes
(25 %) presentaban diabetes mellitus como antecedentes personales. Consideramos
un "follow-up" de 120 días a partir de la última intervención
en los casos en los que fueron necesarios más de un procedimiento como
tiempo de seguimiento completo.
En aquellos casos derivados de otros centros asistenciales e incluso de provincias
alejadas, no se han podido obtener datos relacionados con la presencia de complicaciones
intraquirúrgicas. Aún así al momento de la presentación,
se objetiva defecto de cierre en la herida en cuatro casos. (20%)
Se consideraron como variables de estudio la presencia o no de patologías
palpebrales, como por ejemplo blefaritis, fimosis de puntos lagrimales, triquiasis
, anomalías de posición, y comportamiento del menisco lagrimal
evaluándose también el ojo contralateral en relación a
estas afecciones.
La agudeza visual de los pacientes en el momento del diagnóstico de la
endoftalmitis pueden observarse en la Tabla 1.
El diagnóstico de endoftalmitis aguda se realizó en un tiempo
medio de 4,1 días tras la cirugía de catarata.
Con respecto al abordaje quirúrgico, la distribución fue la siguiente:
En 8 pacientes se practicó punción vítrea (40%); punción
vítrea seguida de vitrectomía en 8 casos (40%) y vitrectomía
como terapéutica primaria en 4 pacientes. (20%)
En 4 pacientes se practicó vitrectomía (20%) como terapéutica
primaria.
Se practicaron controles postoperatorios cada 12 /24 hs. las primer semana,
y cada 15 días durante los últimos 3 meses. Al final de los 120
días se realizó examen oftalmológico completo.
Discusión
La endoftalmitis
es una de las complicaciones más graves tras la cirugía de catarata.
Incluso a pesar de un tratamiento adecuado la evolución puede ser devastadora
para la funcionalidad del ojo afectado. En el presente trabajo se intenta establecer
una posible vinculación entre las conductas inherentes al manejo, diagnóstico
y tratamiento en relación a los resultados funcionales obtenidos en 20
casos consecutivos.
Considerando los protocolos terapéuticos, en general se han seguido los
lineamientos propuestos por el Endophthalmitis Vitrectomy Study (EVS), excepto
en lo que respecta a la administración de antibioticoterapia sistémica.
De la interpretación de los resultados surge que sólo el 25% de
los casos obtuvo una agudeza visual superior a 0,5 al cabo de 4 meses. Esta
cifra dista mucho del 54% descripto por el EVS.
Con relación a este punto, destacamos un parámetro especialmente
llamativo al que denominaremos "Tiempo de Retardo" o "Delay"
a su vez divididos en Delay I: tiempo transcurrido entre la cirugía y
el diagnóstico de endoftalmitis.
Delay II: considera el retardo existente entre el diagnóstico clínico
de endoftalmitis y la instauración de un tratamiento efectivo, considerando
como efectivo a la inyección intraocular de antibióticos, ya sea
con punción simple o asociada a vitrectomía. (ver Tabla1)
En relación a éste último (retardo entre diagnóstico
e instauración de tratamiento efectivo), el promedio en nuestro estudio
resultó de 1,7 días.
Si bien existen factores de demora que denominaremos inevitables, como por ejemplo
en los casos dudosos, en los que suele instaurarse una terapéutica esteroidea
tentativa, cabe preguntarnos: ¿cuál sería un hipotético
retardo aceptable?
Probablemente éste sea el punto más relevante del presente estudio.
A pesar de no haber hallado en la literatura trabajos que consideren puntualmente
la relación diagnóstico clínico / retardo en la administración
intravítrea de antibióticos, es lógico suponer que este
tiempo excepcionalmente debiera superar las 24 hs.
En nuestra serie, 7 casos (35%) han sufrido un delay II superior a 36 hs, correspondiéndose
el 100% de los mismos con agudezas visuales residuales inferiores a 0,5.
Del análisis de lo expuesto, surge la evidente necesidad de disminuir
los factores de retardo a su mínima expresión.
En este sentido creemos que derivaciones a centros de alta complejidad resultan
útiles en tanto y en cuanto las mismas se realicen en forma precoz. Si
esta posibilidad es incierta, creemos más prudente realizar la derivación
luego de al menos una punción intravítrea empírca.
La interpretación de las conclusiones del EVS (en forma dogmática)
no debe prestarse a confusión.
Creemos que un paciente con agudeza visual inicial de proyección luminosa
a ingreso necesita evidentemente antibióticos intraoculares en forma
inmediata, y la inyección de los mismos no asociada a vitrectomía
constituye aún hoy una terapéutica valida y acertada en todos
aquellos casos en los que no se disponga de vitrectomía en forma rápida.(4)
Recientemente el Moorfiel Hospital de Londres recomendó a los centros
periféricos, que ante la presentación de una endoftalmitis se
actúe en forma inmediata: Act now and transfer later.(2)
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Endoftalmitis
Post-quirúrgica Hiperaguda secundaria a Pseudomona Aureginosa
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Endoftalmitis
Post-quirúrgica Aguda
secundaria a Estafilococo Epidermis. |
Endoftalmitis
Post-quirúrgica Sub-Aguda
secundaria a Estafilococo Epidermis |
Conclusiones
Probablemente
en los próximos años surjan mejores protocolos terapéuticos
pero mientras tanto, resulta claro que en este tipo de cuadros existen 3 factores,
de los cuales dependerá el pronóstico de la afección:
a- Virulencia de la carga infectante
b- Inmuncopetencia del huésped
c- Tiempo de retardo en la instauración de la terapéutica correcta.
De las tres variables, sólo una: el tiempo de retardo (la variable de
oro) (3) puede ser modificada por el médico tratante, y es precisamente
en este punto donde nuestra serie encuentra los datos más desalentadores.
Bibliografía