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EDITORIAL
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"El"
SAO y "La" CAO
Dr. Carlos H. Plotkin
Jefe Docencia e Investigación
Hospital Oftalmológico Santa Lucía
Buenos Aires - Argentina
chplotkin@hotmail.com
El tema tan controvertido
de la unión SAO - CAO ha recobrado vida a través de la Editorial
del Dr. López Mato aparecida en el último MO, publicación
del Consejo Argentino de Oftalmología.
Como integrante de un Hospital que cuenta con más de 150 oftalmólogos,
la idea de unir la SAO y el CAO como se pensó en varias oportunidades
me parece muy buena. Los oftalmólogos suelen ignorar el por que y el
sentido de estas sociedades, por lo que es de imaginar lo que ocurre con la
gente que, fuera del ámbito oftalmológico quieren realizar alguna
consulta o canalizar una duda; no saben a quien dirigirse o se dirigen a las
dos simultáneamente con lo cual es probable que reciban respuestas contradictorias.
López Mato dice que la Sociedad usufructuó la palabra Argentina
cuando en realidad era porteña. No pensemos tan mal, ésto seguramente
no se hizo con fines inconfesables sino con una idea abarcadora que permitía
integrar a los pocos oftalmólogos del interior que había en aquel
tiempo. Actualmente casi un 50% de los socios de la SAO son del interior.
Unir ambas entidades debería ser una meta ineludible. Así como
los hombres a veces se separan por lo mismo que quieren, estas dos entidades
han tenido diferencias, por lo mismo que deberían querer: el bienestar
del oftalmólogo en lo que concierne a su formación profesional
(léase SAO) y a su defensa gremial (léase CAO). Lamentablemente
el sentido de cada una de ellas se ha perdido últimamente y aparecieron
superposición de funciones que sólo trajeron confusión.
Por lo tanto la solución, como dije en otra oportunidad, no puede ser
parcial mediante fusión de algunas comisiones sino que de la unión
de las dos debe surgir otra, llámese asociación, federación
o como se quiera llamar con ramas que se dediquen a aspectos específicos:
científica, gremial, etc. De manera que, SAO y CAO, manos a la obra.
Tiresias, el fabuloso vidente que adquirió esa condición como
compensación de su ceguera escuchaba el canto de las aves para hacer
sus predicciones; con un panorama menos bucólico, esperemos que nuestras
entidades madres escuchen, no ya el canto pero pero sí las voces de los
oftalmólogos (90% según la encuesta) y auguren para un futuro
próximo la consumación de la unidad.