COMENTARIO

Novedades de la cirugía de cataratas
Fernando Dorfman
Hospital Oftalmológico Santa Lucía
ferdorfman@yahoo.com.ar

 

Hemos asistido en el mes de Julio al Congreso Anual de la Sociedad Argentina de Oftalmología en el que la Sociedad Oftalmológica toda ha intercambiado información científica concerniente a cada subespecialidad. Con respecto a la cirugía de cataratas no ha habido grandes novedades con respecto al Congreso Panamericano de Oftalmología celebrado en Chile en marzo del mismo año.
Luego de que se afianzara la técnica de facoemulsificasión como gold standard en cirugía de cataratas en todo el mundo, ninguna otra técnica ulterior ha dado tanto que hablar como la técnica de cataratas por microinsición o MICS (MicroIncitional Cataract Surgery), por la cual no se utiliza el sistema de irrigación y ultrasonido en forma coaxial, es decir ambas en la misma pieza de mano, sino que estas funciones se separan con el objeto de poder reducir el tamaño del acceso quirúrgico al mínimo (de 2,85-3,0 mm a dos vías separadas de 1,4-1,5 mm). De esta manera, al utilizar dos mínimas incisiones se realiza una cirugía “a cámara cerrada” reduciendo notablemente el astigmatismo postquirúrgico, en situaciones ideales, como principal ventaja.
Pese al fuerte avance de esta técnica, en este último tiempo ha sufrido un estancamiento que no se debe ni al alto costo en la adquisición de nuevo instrumental, ni a una demora en la curva de aprendizaje, la que presenta pocos cambios para aquellos cirujanos ya avezados en la técnica de facoemulsificasión desde hace muchos años.
La causa fue otra: no contamos aún con una lente intraocular adecuada; es decir, aquella que pueda ser implantada en el saco capsular por incisiones de tan pequeño diámetro. Es más la única lente intraocular de estas características que se venía utilizando hasta el momento, presentó un índice de opacificación de la cápsula posterior superior al 20%, porcentaje inaceptable para este tipo de cirugía.
Se ha comparado la transición de la facoemulsificación a la técnica MICS con el paso de la cirugía intracapsular a la cirugía extracapsular de cataratas. Si bien ésta se trataba de una técnica harto revolucionaria, sólo mucho más tarde con la aparición de las lentes intraoculares, el paciente comenzó a percibir una mejoría espectacular en los resultados visuales entre una técnica y otra.
Es decir, podemos mejorar nuestra técnica como cirujanos y aprovechar al máximo los avances tecnológicos, pero si esto no redunda en beneficios para nuestros pacientes, ¿es justificable adoptar dichos cambios que serán percibidos solamente por el cirujano?.
Pareciera que los avances en este terreno están más relacionados con las lentes intraoculares, que con la técnica quirúrgica misma.
Uno de los conceptos más novedosos presentados en el Congreso Panamericano de Chile y en el de la SAO en Argentina han sido las nuevas lentes multifocales refractivas-difractivas que ofrecen al paciente una muy buena visión tanto lejana como cercana, sin necesidad de utilizar anteojos para cerca; gracias al doble sistema óptico que presenta una zona refractiva y otra difractiva en la misma lente generando dos focos (lejano y cercano), de acuerdo a la tarea que el paciente está realizando en ese momento.
En la zona central de la lente se encuentra una serie de anillos concéntricos difractivos de aumento creciente que permite enfocar objetos cercanos y una zona refractiva periférica con el poder de cálculo de LIO asignado para una perfecta visión lejana.
Según la experiencia de distintos cirujanos los pacientes que se verían más favorecidos son aquellos que presentan presbicia e hipermetropía (con o sin cataratas-según el cirujano), que han sido sometidos a cirugia en forma binocular. Los pacientes que no se verían del todo beneficiados son aquellos que manejan automóviles de noche o quienes utilizan computadoras o necesitan de una visión de media distancia para realizar sus tareas habituales.
Otros avances importantes presentados en el curso fueron la incorporación a las lentes intraoculares de un pigmento amarillo que actúa como filtro a la luz azul, principal componente del espectro luminoso implicado en el stress oxidativo y daño retino-macular en especial en el desarrollo de la degeneración macular relacionada con la edad (DMRE). Los niños sometidos a cirugía de cataratas también se verían beneficiados con este filtro ya que son quienes necesitan de una mayor protección retino-macular a lo largo de toda su vida.
Por último se presentó el futuro de las lentes intraoculares: hasta ahora sólo se buscaba una máxima cantidad de visión (20/20) sin tener en cuenta la “calidad” de esta visión. Esta se puede optimizar disminuyendo al mínimo todas las aberraciones ópticas posibles, comenzando por las de bajo orden como las aberraciones esféricas. Existen ya en el mercado 3 modelos diferentes de lentes intraoculares esféricas, que minimizan esas aberraciones. Se la tecnología nos sorprenderá con nuevas y mejores soluciones en un futuro no muy lejano.